El partido Por Un Mundo Más Justo denuncia la eliminación integra de la partida de cooperación al desarrollo en Castilla La Mancha.
De acuerdo a la Coordinadora de ONGD de Castilla La Mancha, con los 45 millones del presupuesto de cooperación al desarrollo de la Junta de Comunidades se podría pagar el sueldo anual de más de 22.200 matronas en África (donde cada matrona salva la vida de 219 mujeres al año), el tratamiento para el sida de más de 100.000 pacientes durante un año, 220.000 vacunas contra el sarampión para menores de 5 años, o canalizar agua clorada y letrinas en seco para 82.400 personas en Haití.
El pasado viernes, el gobierno de Castilla La Mancha optó, más allá del recorte, por la total eliminación de la partida de cooperación al desarrollo. A pesar de la aprobación por unanimidad de la Ley de Cooperación Internacional de esta región en 2003, María Dolores de Cospedal y su gobierno eliminan totalmente de los presupuestos regionales la cooperación al desarrollo, incumpliendo los compromisos adquiridos y echando por tierra la sostenibilidad de muchos logros alcanzados. Esta medida hace gala de unos valores que desprecian la labor que nuestras ONG llevan haciendo durante años, comprometiendo el desarrollo de sus beneficiarios, quienes llevan, no años, sino toda su vida sumidos en una inmensa crisis, cuya subsistencia depende de la justicia social, y, de seguro, son los obvios inocentes de una crisis creada por la codicia del norte.
Para llevar a cabo un ajuste presupuestario, en lugar de eliminar la partida de cooperación al desarrollo, el Gobierno de Castilla La Mancha podría haber optado por recortar otros gastos autonómicos como las subvenciones a empresas del sector bélico o reducir significativamente los salarios de los cargos públicos que superan los 250.000 euros al año, como el de la propia Cospedal. Si es preciso ajustarse el cinturón deben ser los políticos los primeros en dar ejemplo y, desde luego, en ningún caso se puede tolerar que cuando perdamos el Norte sean como siempre los ciudadanos del Sur los que terminen pagando.
Por un mundo mas justo, EXIGE mantener intacta la partida de Cooperación al desarrollo, y si acaso tender a incrementarla, pues no es cuestión de solidaridad sino de justicia social ya que los aportes a la cooperación al desarrollo constituyen la mínima y necesaria contraprestación frente al mantenimiento de un sistema global que asfixia a la mayoría de la población, cuya nula responsabilidad en la actual crisis está fuera de toda duda.




