Una sociedad abierta al mundo.
Hacia un modelo de desarrollo alternativo.
Desde el partido Por Un Mundo + Justo queremos proponer un giro en los modelos de sociedad existentes y sentar las bases de un desarrollo alternativo en el que primen valores y derechos que consideramos fundamentales sobre beneficios y crecimiento. Un modelo de sociedad en el que la persona y la integridad de la misma estén por encima de la productividad y la competitividad como motores del mundo. Un modelo de sociedad, en fin, en el que quepamos todos y todas en condiciones de igualdad y de fraternidad.
El partido Por Un Mundo + Justo aboga por una sociedad en la que la educación, la salud, la vivienda y el empleo sean considerados verdaderos derechos en todo el planeta y respetados y aplicados como tales. No para rellenar cartas, constituciones y declaraciones, sino en la confianza absoluta de que sólo desde ellos existe un desarrollo real de las sociedades.
Defendemos una sociedad que sea alianza de sociedades, culturas y, por encima de todo, personas de todo el planeta. Una sociedad abierta al mundo que no vea en este una amenaza, sino una oportunidad de compartir, de aprender y de buscar el bien común. Una sociedad abierta al mundo que no vea en este una posibilidad de enriquecerse sobre otros y de crecer sobre las distintas situaciones de injusticia, de aprovecharse del otro para el beneficio personal, siendo el otro naciones, pueblos, culturas o personas. Una sociedad abierta al mundo que no vea en este problemas y desgracias que le son ajenos, sino retos que como Humanidad nos tocan, nos comprometen y nos responsabilizan. En esta sociedad se entiende a las personas migrantes como puentes de unión entre distintas realidades de un mismo y único mundo, siendo así personas que vienen a compartir una visión y no a ocupar un espacio. Entendiendo así la sociedad no existen las ocupaciones de espacio porque sólo existe un único espacio común, el mundo.
El modelo de sociedad que proponemos es el de una sociedad en la que trabajemos menos para poder trabajar todos, entendiendo así al trabajo como un derecho y un deber de todo ciudadano y toda ciudadana. Defendemos por tanto una reducción de la jornada laboral que permita una conciliación familiar real, la formación continua del trabajador, una redistribución más equitativa de los recursos económicos entre la población y una mayor disponibilidad de tiempo personal que permita a las personas crecer, implicarse socialmente con su comunidad, cultivarse y compartir talentos y conocimientos con su entorno en atención a las distintas necesidades existentes sin necesidad de cuantificar en dinero estos servicios a la sociedad.
Todo esto lleva, necesariamente, a un modelo de sociedad en el que se abogue por un consumo responsable, no generando necesidades ficticias en la población sino que, al contrario, sean las necesidades reales de ésta las que lleven a ofertar lo necesario para cubrirlas. Apostamos por un consumo inteligente en el que prime la calidad sobre la cantidad y la producción con respeto hacia las personas y hacia el medio ambiente. Un consumo este en el que el consumidor, concienciado e informado de las consecuencias que puedan tener sus actos de consumo, sea protagonista de la cadena del consumo y no simplemente un consumidor final, teniendo esta su núcleo en la sostenibilidad social y medioambiental.
Una sociedad con mayor tiempo personal es una sociedad más justa, siendo ese tiempo un auténtico recurso económico no monetizado y un elemento de cohesión social fundamental. Disponer de más tiempo lleva a poder planificar mejor el consumo y poder conocer las diferentes ofertas, por lo que revierte en un mayor ahorro y en una concienciación mayor acerca de nuestros hábitos de consumo. La sociedad que propone Por Un Mundo + Justo cree firmemente en un mayor uso de lo común como espacio para compartir y desarrollar la solidaridad, entendida esta no como caridad, sino como pilar fundamental de desarrollo conjunto y sostenible. Una sociedad más cohesionada y menos individualista, donde tenga peso la colectividad y la comunidad. Una sociedad que asuma como formas válidas de desarrollo principios como el trueque y el reciclaje y propuestas como los bancos de tiempo.
El modelo de sociedad de Por Un Mundo + Justo se esfuerza y se preocupa por educar en Democracia, formar sobre sus valores y capacitar a los ciudadanos y ciudadanas para que construyan entre todos una democracia real, cotidiana y participativa. Esta es una sociedad que surge del pueblo y se gobierna desde él, una sociedad concienciada con su responsabilidad política y social que conoce y ejerce los recursos democráticos. En este modelo de sociedad hacia el que tendemos se fomenta la participación ciudadana a través de las nueva tecnologías y la información independiente, la organización local de base y la cocienciación social. Es esta una sociedad transparente que permite y fomenta el control por parte de los ciudadanos y ciudadanas de las actuaciones públicas y privadas, que evalúa permanente las diferentes políticas consensuadas entre todos y cuyos medios de comunicación están al servicio de la sociedad. Una sociedad que se construye paso a paso, entre todos y todas, y no cada cuatro años a través de unos pocos.
Una sociedad abierta al mundo como la que proponemos desde el partido Por Un Mundo + Justo implica, necesariamente, un modelo de desarrollo alternativo y pasa, de forma ineludible, por el camino del decrecimiento, la solidaridad, la restauración histórica de los derechos de los países empobrecidos, la recuperación del tiempo como espacio personal para compartir, la democracia participativa y la que sin duda es la revolución pendiente que nos queda a los pueblos del siglo XXI, la de la auténtica, coherente y firme fraternidad.




