Sí, ES POSIBLE
Viernes, Mayo 8th, 2009
Sí, es posible from podemos on Vimeo.
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SOBRE EL FRACASO DE LA CUMBRE DE LA OMC EN GINEBRA EL PASADO MES DE JULIO
La Ronda de Doha o Ronda del Desarrollo se refiere a la declaración de intenciones hecha en la cumbre de la OMC en 2001 - en Doha, capital de Qatar - para liberalizar el comercio mundial. Un acuerdo que ha estado paralizado durante siete años y que seguirá así durante algunos más tras el fracaso de la cumbre de Ginebra del mes de julio. Las conversaciones fueron lanzadas para reducir los aranceles del comercio y ayudar a los países en desarrollo a salir de la pobreza mediante las exportaciones.
Un objetivo simple pero con múltiples interpretaciones. Los países ricos exigen que se produzca una liberalización no sólo de productos agrícolas, sino también industriales y de servicios. Mientras, los países en desarrollo exigen que las naciones ricas supriman los subsidios a la agricultura, y un grupo liderado por Brasil, India y China, reclama además la posibilidad de establecer cláusulas de salvaguarda. Estas cláusulas se refieren a la posibilidad de intervenir temporalmente en las fronteras para proteger a sus agricultores en caso de una avalancha de importaciones.
El sentido común dice que un crecimiento en las oportunidades para exportar puede ayudar a reducir la pobreza al elevar los ingresos en los países en desarrollo, donde los agricultores y manufactureros con frecuencia deben luchar para vender su mercancía en el exterior. Pero muchos economistas y movimientos alternativos críticos consideran que un pacto en la Ronda de Doha en las condiciones de negociación actuales abriría las fronteras demasiado abruptamente, inundando los mercados de países pobres con bienes y servicios más baratos y empeorando la situación de los países en desarrollo.
Los negociadores del mundo en desarrollo deben resistirse a
Este año 2008 la manifestación contra la Pobreza me ha llamado la atención por varios motivos. Primero por la cantidad de gente que ha asisitido a pesar de ser un viernes por la tarde (por coincidir con el día mundial de erradicaicón de la pobreza). Segundo porque me parece que ha asisitido una gran variedad de colectivos (ONGD, plataformas, asociaicones, partidos polítcos, colegios, etc). Tercero porque me ha dado la impresión que han participado muchos jóvenes, y me alegra que las generaciones más jóvenes se vayan sumando a este proyecto y asumiendo responsabilidades, de manera que aprovechen el trabajo ya iniciado por muchas personas.
Y cuarto porque este año tenía unas connotaciones distintas debido a los acontecimeintos económicos internacionales de los últimos meses que han desembocado en una crisis (cambio). Desde luego este año se ha puesto de manifiesto que el principal problema es que no exisite voluntad política de reestructurar el mundo para hacerlo más justo. Como escribía en otra parte del foro hace unos días, la ONU lleva mucho tiempo reclamando 200.000 millones $ para conseguir los ODM en 2015, y siempre que se le contestba (en el mejor de los casos) sele decía que no había. y “sorprendemente” ante la crisis, hace unas semanas EEUU inyecta una liquidez de 700.000 millones $ a la banca y por ende multinacionales. O sea que sí había 200.000 millones $ que reclamaba la ONU. lo que no había, y no hay, es voluntad política. Por esto, ayer más que nunca tenía sentido las reclamaciones, denuncias y propuestas expresadas en la manifestación.
Por otro lado, mirando hacia el interior de nuestro partido, me alegró ver que alrededor de 50 personas vinculadas a PUM+J participaron en la manifestación, mucho más que el año pasado. Espero que esto sea un impulso y estímulo para todas aquellas organizaciones que de manera complementaria trabajamos “Por Un Mundo Más Justo”; y que aquellos por los que trabajamos, lo empobrecidos, sepan que no están solos.
Gracias a todos los que habéis colaborado en estos días, antes, durante y despue´s del encuentro, y de lo que he podido ser testigo.Un abrazo.
Iván de Los Mozos
Se han escrito numerosos artículos sobre la tripulación, sobre el comandante Agustín Rey, sobre los miembros de la ONG francesa, sobre Sarkozy, y cómo no, sobre el rifirafe que últimamente vienen protagonizando los dos partidos tradicionales sobre casi cualquier cosa, centrado esta vez en el ejercicio diplomático.
Sobre todos ellos hemos visto numerosos artículos. Pero sobre los auténticos protagonistas, sobre los 103 niños, casi nada. Nadie, o casi nadie, sabe que en el Chad acaban de llegar a un alto el fuego, el enésimo, después de una guerra a la africana. Que el 60% de las mujeres del Chad son analfabetas. O que en el Chad fallecen enfermos el 23% de los niños antes de cumplir los 5 años. Casi uno de cada cuatro.
Yo soy el tercero de cuatro hermanos. No quiero imaginar lo que habría sido mi familia si uno de nosotros hubiera muerto antes de los 5 años. Ese dolor habría perdurado para siempre en nuestra memoria. Y si estamos dispuestos a aceptar, sinceramente, que todos los seres humanos somos de verdad iguales, deberíamos pensar que el dolor de esa madre chadiana analfabeta por la muerte de su hijo es igual de intenso que el que pudieran sentir nuestras propias madres. Si no pensamos eso porque “ellos están acostumbrados y les duele menos” o porque “la vida se toma de otra manera en esos países”, corremos el peligro de valorar más unas vidas que otras, y a la postre, corremos el peligro de pensar que los seres humanos no somos de verdad iguales.
La igualdad, esta igualdad, es un concepto tan limpio, tan claro, que será adoptado sin limitaciones tarde o temprano por nuestras sociedades. Es cuestión de tiempo. Y nuestros nietos algún día nos preguntarán asombrados cómo nuestros gobiernos permitían semejante pérdida de valor humano. Y nos veremos obligados a responder qué hicimos nosotros para evitarlo.
Antonio Sieira