Antonio Sieira

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El fin de la pobreza hoy en día es posible. El problema es la falta de voluntad de aplicar las medidas necesarias y en los intereses que se ven afectados. Al igual que la mayoría de los que formamos parte del partido, me considero un ciudadano normal. Tengo una maravillosa mujer y dos hijos. Un trabajo de ocho horas y una gran hipoteca. Y el firme propósito de aprovechar la vía política para trabajar por un mundo sin pobreza.

Comparto con los miembros del partido un mismo sentimiento de responsabilidad hacia los ciudadanos del Sur. No creo que seamos culpables, pero sí que creo que tenemos que hacer algo. No podemos cargar a las ONGs la responsabilidad de cambiar el mundo. ¿como podemos fomentar la democracia o reformar las injustas normas de comercio internacional, por ejemplo, si no es a través de los gobiernos? El fin de la pobreza es una decisión política. Y los ciudadanos tenemos un poder enorme para cambiar las cosas con la fuerza de nuestro voto.

Por eso, sin afán de protagonismos individuales, ni voluntad de vivir de la política, nos hemos constituido como partido político. No es una utopía. Somos la primera generación que puede acabar con la pobreza. Es una cuestión de incentivar a los gobiernos de la manera que mejor entienden: el lenguaje de los votos y los escaños.

Tu aportación es muy necesaria. Por eso, si tienes cualquier duda o comentario, no dudes en usar esta bitácora para expresarlos, e intentaré contestarte lo antes posible.Un abrazo,

Antonio Sieira